domingo, 4 de diciembre de 2016

“El amor es concreto, está más en las obras que en las palabras”.

No es amor decir solamente: “te amo, amo a todas las personas”. No. ¿Qué haces por amor? El amor se da”. Podemos hacer esto porque de esta manera ama Dios a su pueblo, cuando lo escogió y también cuando lo perdonó.
Poner en acción este amor concreto: la dimensión del diálogo. El amor, de hecho, “escucha y responde, el amor se realiza en el diálogo, en la comunión: se comunica”. 
Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite, pues precisamente así es el amor, este es constante. Nunca se debe dejar de trabajar en el amor, jamas creer que ya es suficiente.

“Si yo digo que amo y no sirvo al otro, no ayudo al otro, no lo hago ir hacia delante, no me sacrifico por el otro, esto no es amor”